Foto: Canada to buy HIMARS, ATACMS to bolster Army / vía The Watch Homeland
El anuncio: primera capacidad de ataque de precisión a larga distancia
El gobierno canadiense anunció oficialmente la adquisición de 26 sistemas de artillería de alta movilidad HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System), uno de los pasos más importantes en la modernización de las capacidades terrestres de las Fuerzas Armadas de Canadá en los últimos años. El acuerdo se formalizó a través del programa estadounidense Foreign Military Sales (FMS) e incluye lanzadores, municiones, repuestos, entrenamiento especializado y apoyo logístico a largo plazo.
Las autoridades canadienses señalaron que este sistema le dará al Ejército, por primera vez, una capacidad moderna de ataque de precisión a grandes distancias, incrementando su poder de disuasión y su capacidad de operar junto a fuerzas aliadas de la OTAN.
Inversión y cronograma
Según el Ministerio de Defensa Nacional, el contrato contempla una inversión cercana a los 1.900 millones de dólares canadienses. Las primeras entregas están previstas para 2029, mientras en los próximos años se desarrollará la infraestructura necesaria para operar y mantener los sistemas en territorio canadiense.
Por qué ahora: la lección de los conflictos recientes
La decisión responde a las nuevas exigencias estratégicas derivadas del panorama de seguridad internacional. Ottawa considera que las capacidades de fuego de largo alcance se han vuelto esenciales para los ejércitos modernos, especialmente tras las lecciones de conflictos recientes donde atacar objetivos a decenas o cientos de kilómetros ha resultado decisivo.
Capacidades del sistema
Los nuevos HIMARS permitirán lanzar distintos tipos de municiones guiadas de precisión, incluyendo cohetes capaces de impactar objetivos a largas distancias con alta exactitud. La interoperabilidad con fuerzas estadounidenses facilitará la participación canadiense en operaciones multinacionales y ejercicios conjuntos en América del Norte y Europa.
Una brecha histórica que se cierra
Expertos militares consideran que esta adquisición representa un cambio significativo para las fuerzas terrestres canadienses, que históricamente han mantenido capacidades de artillería más limitadas frente a otros miembros de la OTAN. Con los HIMARS, Canadá busca cerrar esa brecha tecnológica y adaptarse a los desafíos operativos de las próximas décadas.

