Créditos: fac.mil.co
Luego de más de cuatro décadas sin adquirir aviones de transporte militar medio-pesado de fábrica, la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) oficializa la compra de dos plataformas C-390. Un análisis sobre la superación de un letargo histórico y la consolidación de una alianza geoestratégica.
La incorporación del C-390 Millennium no es un tema nuevo dentro de la Fuerza Aeroespacial Colombiana; la institución llevaba años estudiándolo y analizándolo con detenimiento. El antecedente más importante se remonta a 2010, cuando se firmó el Memorando de Entendimiento (MOU) con la empresa Embraer de Brasil. En aquel momento se llegó a considerar una adquisición de hasta 12 unidades que incluiría transferencia tecnológica, apoyo técnico y logístico para crear un clúster aeronáutico en Cali, e incluso se conversó sobre la posibilidad de que las cabinas fueran coproducidas en instalaciones colombianas bajo asesoría brasileña.
Sin embargo, con el paso de los años, este proyecto como muchos otros en materia de defensa quedó engavetado en una carpeta acumulando polvo. Mientras tanto, veíamos cómo nuestros vecinos del sur empezaban a conquistar mercados en diferentes partes del mundo con este avión, dejando como siempre ese sinsabor de lo que hubiera pasado si se hubiera presionado más para concretar el proyecto en su momento.
Evaluación Técnica y Selección de la Versión AAR
A pesar del letargo político, el análisis técnico en la FAC continuó de forma silenciosa. Se determinó que el C-390 era el sucesor natural para asumir el pesado desgaste operativo que durante más de 50 años recayó sobre la venerable y confiable flota de C-130 Hércules.
La decisión dentro de la FAC no fue sencilla, pues implicaba incluir una plataforma completamente nueva a su disposición, con todo lo que ello conllevaba:
- Entrenamiento especializado de pilotos y técnicos.
- Actualización de manuales de uso y procedimientos.
- Adecuación de todas las pistas e infraestructura en el país capaces de recibirlo.
Dentro de la fuerza existieron diferentes opiniones sobre la adquisición y la configuración ideal de las aeronaves. Sin embargo, una de las capacidades que más urgía reforzar era el reabastecimiento en vuelo, que actualmente recae única y exclusivamente en el FAC-1201 “Júpiter” (Boeing 767). Esto llevó a la FAC a no adquirir la versión básica de transporte (elegida por varios países europeos), sino la versión avanzada equipada con pods de reabastecimiento en vuelo (Air-to-Air Refueling – AAR). Esta variante permitirá apoyar las operaciones del “Júpiter” y se proyecta en perfecta sincronía con la futura flota de cazas de combate Gripen, concretando además una alianza geoestratégica con Brasil y fortaleciendo los lazos industriales entre ambas naciones.
El Caso del FAC-1016 y la Firma del Contrato
La urgencia institucional alcanzó un punto de no retorno tras el trágico accidente del C-130 Hércules (FAC-1016). Tras este lamentable suceso, el foco político —que durante años estuvo distraído en otros asuntos e ignorando las peticiones de la fuerza— se tornó en una cacería de brujas buscando culpables por un fallo técnico impredecible. No obstante, la crisis dirigió la atención hacia el estado crítico de la movilidad aérea táctica en Colombia y aceleró la asignación de recursos.
Imagen tomada de: https://www.diariodecasanare.com.
Momentos después de que el FAC 1016 se estrellara en Puerto Leguizamo, Putumayo, el 23 de marzo de 2026.
Del dolor a la renovación: Con una inversión de aproximadamente 366.4 MUSD.
Finalmente se formalizó el acuerdo con Embraer por un valor aproximado de 366,4 millones de dólares para la adquisición de dos unidades. Este contrato inicia el reemplazo escalonado de las capacidades de transporte medio-pesado del Estado colombiano, reforzando sus operaciones tácticas y su proyección estratégica.
Créditos: Imagen ilustrativa generada con IA basada en referencias de Embraer y fuentes públicas.
Proyección del KC‑390 Millennium con esquema táctico de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, aeronave que próximamente reforzará las capacidades de transporte medio‑pesado del país.


